domingo, 18 de enero de 2009

¿Qué le ocurre a la gente con el sexo?

Esto pertenece a un fotolog que yo tenía...
13/04/08

Ayer tuve una charla tremenda en el IRC Hispano.
En ella debatimos extensamente sobre el sexo y la libertad sexual. Segun mi interlocutor, el sexo había que practicarlo con la persona adecuada, unica y exclusivamente, y hoy en día la gente lo practica como animales. Supongo que esa es una opinión. La mía es que el sexo forma parte de la vida, nos guste o no y tenemos que aprender a vivir con él de la misma forma que nos acostumbramos desde pequeños a comer, beber o deponer los restos de los alimentos. Es una parte más del ciclo vital de los animales, y sí, los seres humanos somos animales. Ojo, no estoy diciendo que nos tengamos que poner a follar con todo el mundo, pero no estaría demás que, tomando las precauciones adecuadas en cada caso, practicaramos el sexo más amenudo y con gente diferente, pues de la misma forma que no tomamos caldo todos los días, no deberíamos limitarnos a provar en la cama a una sola variedad de persona siempre.
Se que suena un poco radical, y se que no todo el mundo estará de acuerdo en practicar el sexo no sólo por amor, pero si lo pensamos bien, miembros de civilizaciones caidas hace años y que tenían un código social más avanzado y evolucionado que el nuestro (vease la civilizacion egipcia, griega o azteca) practicaban el sexo cuando les apetecía y con quien les apetecía. Si bien es cierto que en alguna de estas civilizaciones se consideraba mal vista o humorística la homosexualidad y la bisexualidad, en otras era una práctica común e incluso formaba parte del aprendizaje sexual desde la pubertad. De todas maneras, hay que tener en cuenta que estas civilizaciones eran principalmente falocéntricas en sus costumbres, y a algunas no les parecía lógico que un hombre yaciera con otro o que una mujer yaciera con otra si no era para para reproducirse o complacer a otro hombre.
Sea como sea, la prohibición de la homosexualidad, en la mayoría de los casos, fué culpa, de las religiones Semíticas (derivadas del Judaismo, como el Cristianismo o el Islám) y sobre todo de el Catolicismo, que a causa de su Iglesia ha perseguido, torturado, lapidado, quemado en la hoguera y asesinado de miles de formas diferentes a millones de homosexuales desde hace dos mil años (por no hablar de científicos, filósofos y grandes pensadores o de las matronas de pueblo y miembros de otras religiones, como el propio Judaismo que han muerto bajo las llamas sólo por ser como eran o decir lo que pensaban).

Así es. Nuestra civilizacion actual, que consideramos tan científica y avanzada en su forma de pensar, deriva sus ideas directamente de un sistema religioso, descendiente de otro más antiguo, que ha copiado descaradamente prácticas, fiestas, dioses (dandoles el nombre de santos) y demonios (por ejemplo, el nombre del demonio de la lujuria, Astarot que deriva de la diosa de la pasión Sumeria, Astarté) de otras religiones mucho más antiguas incluso que la Judaica.

Pero eso no es lo peor...

Aún encima, los homofobos religiosos (mayoritariamente católicos e islamistas, aunque los hay de muchas religiones semíticas) ponen como ejemplo de conducta leyes del Antiguo Testamento o del Quran que, como todo el mundo sabe hoy día (o debería de saber) se impusieron para perpetuar la raza por los propios gobernantes, ya que en la antigüedad, como hoy en día en el Reino Unido, el gobernante del pueblo era tambien el lider religioso.
Y si hablamos de los homofobos no religiosos, tenemos que mencionar, como no, excusas tan cómicas como que no somos animales, cuando está bien claro que no siendo animales no nos deberíamos limitar a practicar el sexo para reproducirnos unicamente, y que se contradicen con otras como es antinatural, ni los animales lo hacen, cuando es completamente cierto que un perro en celo que no tiene a una perra cerca se monta lo que sea, ya sea otro perro, una farola o la pierna de su dueñ@.
Normalmente, además, tanto los homofobos religiosos como los ateos suelen guardar dos rasgos en común:

  1. Han sido criados en un entorno religioso y/u homofobo.
  2. Esconden increibles deseos sexuales por miembros de su propio sexo (incluso a veces desean a sus amigos más cercanos) y se sienten avergonzados de ello, lo que deriva que recurran a la violencia para manifestar su frustración sexual.


No lo digo yo, sino psiquiatras y psicólogos de todo el globo.

Esto nos lleva a dos conclusiones:

  1. Tal y como cries a tus hijos, tendrán unos valores positivos o negativos, tanto hacia la homosexualidad como hacia cualquier aspecto de la vida.
  2. Reprimir los deseos sexuales naturales (y cuando digo natural me refiero a los que te salen de dontro, no a los que manda la Madre Natura) es un error que puede conducirnos a traumas severos y a enfrentarnos a la sociedad de maneras absurdas, como apedrear a tu mejor amigo sólo porque es homosexual.

Mi recomendación, desde la experiencia que me ha llevado hasta la Pansexualidad, es que disfrutemos del sexo sin verguenzas ni tapujos.

Si tienes pareja, no la vas a dejar de querer por compartir cama con un hombre o con una mujer, y viceversa, si se acuesta con un hombre o una mujer, no te va a dejar de querer por eso y en caso de que lo hiciera, sería porque vuestra relacion esta basada en principios puramente sexuales, y no en una amistad tan grande que se pueda denominar Amor.
En cambio, si manteneis vuestra sexualidad activa con otros miembros ajenos a la pareja (desde luego, tomando las precauciones necesarias) os beneficiareis de la sabiduría en la cama que sólo nos da la experiencia, manteniendo vuestra sexualidad en pareja activa y joven, por mucho tiempo que paseis juntos, y no caereis en la cásica rutina que rompe tantos matrimonios y parejas de hecho a diario.

Recordad que de no empezar a ser un poquitin más liberales, estaremos en peligro de empezar a comportarnos como los personajes de la película de ciencia ficción La Matanz... perdón, La Pasión de Cristo.